Al llegar el mes de julio, los alrededores de Brihuega se tiñen de morado. Es el momento de la floración de la lavanda, un espectáculo visual y olfativo que atrae a miles de visitantes cada año.
¿Cuándo ir?
La floración suele alcanzar su punto álgido a mediados de julio. Es recomendable ir durante la semana o muy temprano los fines de semana para evitar las aglomeraciones.
Consejos para la visita
- Vestimenta: El blanco contrasta de maravilla con el morado para las fotos familiares.
- Abejas: Hay muchas, pero no suelen molestar si no las molestas. Si alguien es alérgico, extremad las precauciones.
- Atardecer: Es la mejor hora por la luz dorada que baña los campos.
Aprovecha la visita para conocer el pueblo de Brihuega, sus murallas y sus jardines históricos.